
El actual Auditorio “Trinidad Ríos Aguayo”, perteneciente al Museo de los Cinco Pueblos, ha tenido distintos usos a lo largo de los años. Originalmente, este espacio fue construido en la década de 1820 por Eustaquio Barron, y sirvió como bodega de la compañía de comercio Barron & Forbes.
Esta empresa comercial mantenía relaciones económicas con varios países: en Oriente, con Cantón, China; en Sudamérica, con Guayaquil y Panamá; y en Norteamérica con el puerto de San Francisco. De todos estos lugares se recibían mercancías, las cuales llegaban al puerto de San Blas, a través de una flota mercante compuesta por cinco barcos que surcaban el océano Pacífico en distintos momentos del año. Todas estos productos eran almacenados en este espacio, para luego ser distribuidos al mercado local y nacional.
El actual auditorio está construido sobre un trazado poligonal, lo que le otorga un carácter distintivo y funcional que respondía a las necesidades logísticas de la época, cuando operaba como bodega. Esto permitía un aprovechamiento óptimo del espacio, facilitando el almacenamiento y manejo de mercancías que llegaban de diferentes partes del mundo.
La fachada de este edificio presenta un acabado de aplanado en rojo óxido; los muros eran gruesos, de 1.20 metros, construidos predominantemente de adobe; y tenía una gran altura, de aproximadamente nueve metros. La techumbre del edificio combina vigas de madera con ladrillo, y adopta una forma plana, conocida como “catalana”. El techo está sostenido por tres grandes arcos de medio punto que se curvan en forma semicircular. Originalmente este espacio no tenía acceso al patio del actual museo; posteriormente, fua abierto el vano para poder acceder al patio.
La adaptación de este inmueble para albergar el actual auditorio es un ejemplo de cómo el patrimonio edificado puede ser preservado y reimaginado para servir a nuevas generaciones. Este espacio continúa siendo un lugar donde la cultura y la historia se entrelazan, ofreciendo un testimonio vivo del pasado comercial y cultural de Tepic.
Investigación:
Dr. José Luis Cervantes Cortés / Dirección de Patrimonio Cultural




